• Su Palabra
    Hay algo milagroso que sucede cuando la Palabra de Dios pasa de nuestra cabeza a nuestro corazón.

El Salmo 119:11 dice: “He guardado tu palabra en mi corazón para no pecar contra ti”.

A medida que absorbemos el significado detrás de las Escrituras, descubrimos la profundidad del gran amor de Dios por nosotros y nuestra propia depravación. Reconocemos lo cortos que caemos, pero hasta dónde llega la gracia de Dios para cubrirnos. ¡Este es un regalo que no podemos guardar para nosotros!

«…debemos tener mucho cuidado de usar la Palabra de Dios de la manera que Él quiere».

«…debemos tener mucho cuidado de usar la Palabra de Dios de la manera que Él quiere».
Tenemos la oportunidad de comunicar a todos los que nos rodean que no importa cuánto nos equivoquemos, no importa que parezca que el mundo quiere atraparnos, no importa cuánto temamos, hay un Dios que es todopoderoso, todo -conocedor y todo-amoroso. Esto es como tener el pedazo de pastel más decadente, comer todo lo que queremos y aún tener toneladas para compartir.

Sin embargo, la verdad es que debemos tener mucho cuidado de usar la Palabra de Dios en la forma en que Él la quiere. La Palabra de Dios está envuelta en gracia, verdad y amor y debemos compartirla con esos tres componentes siempre en conjunto.

“Cuán dulces me saben tus palabras; son más dulces que la miel.” Salmo 119:103

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